Tu cantar
Ven hacia mi, alma mía,
cántame una canción.
Ven que quiero escucharte junto a mi corazón.
Cántame tu alegría
que quiero oir tu voz,
la voz que me engreía,
cuando al fin fuimos dos.
Ven.
No te alejes.
Canta.
No te retires. Ven.
No quiero que te ausentes; quiero verte reír
con armonía tanta
que me ayude a dormir;
a dormir arrullado
pensando en un amor,
que germinó a tu lado
como nace una flor.
Tú, a quien tal vez yo quise tan sólo para mí,
deja que me adormezca pensando siempre en ti.
Deja que sueñe dulce, pero muy dulcemente,
quieto y sin despertar,
oyendo, eternamente,
tu amoroso cantar.