¿Qué cosa soy?

En el viejo camino polvoriento,
preguntole a su Dios el caminante:
–¿Qué cosa soy, Señor? Y le repuso el viento,
con su lenguaje inquieto y susurrante:

–Tú eres visión fugaz como el celaje,
que fulgura en su extraña brevedad;
coimo la aurora que abre su plumaje,
para trocar en luz la oscuridad.

Tú eres así, como el brillar del día,
escenario de paz y de verdad;
y eres, también, como la noche fría,
que enlaza el triunfo con la adversidad.

Así eres tú: botón de amanecer;
amor, ternura, carcajada, canto,
que cambia su ventura del ayer,
por guerra dura y por amargo llanto.

Eso eres tú: canción de mediodía;
luz que, alumbrando, deja de existir;
sonrisa que se quiebra en alegría,
cansada de vivir…


Azul y Mar