No te apresures

No te apresures, caminante incierto, que siempre llegarás. Recuerda que es buen consejo no descuidar lo propio, respetando lo ajeno.

Observa que el Mundo jamás podrá caber en una sola mano. Si las tuyas se han colmado, guarda los frutos de tu trabajo honrado, pero con mesura que no llegue al Infierno de la avaricia. Deja caer en otras manos lo que has logrado en abundancia y, entonces, solo entonces, será posible tu felicidad.


Azul y Mar