La verdad…
En un espacio del sendero tortuoso, un hombre joven, que se había cansado de mentir, gritó desesperadamente:
“Yo soy la verdad”.
“Yo soy la verdad y voy a llamar a las cosas por su nombre”!…
“No voy a vestir al pecado con el blanco traje de la virtud ni voy a denostar al virtuoso”.
“Voy a sepultar al ditirambo y voy a calcinar el antifaz”…
Pero los que lo escucharon dijeron: está loco. Debe haber sufrido mucho cuando ha perdido la razón.
Y no hubo uno solo que creyera en lo que acababa de expresar…